El campeón de Roland Garros, dueño de 10 títulos del Grand Slam.El número uno del tenis mundial carga con su raquetero y una maleta tras una noche descontada entre la cena y las celebraciones en un local parisiense. Los esfuerzos en el torneo han dejado una marca en su rostro.
Estará cansado, pero él y todo su grupo se dirigen en tren a Londres para estrenar la temporada de hierba menos de 24 horas después de haber levantado la Copa en el templo de la tierra. El español es incansable.
Coge el tren en París, llega a Londres, va a entrenarse y los pisteros le dicen que no puede hacerlo porque caen cuatro gotas". "Sin embargo, él ya va a muerte aunque acabe de ganar Roland Garros. Espera 30 o 45 minutos. Lo intenta. Convierte un entrenamiento que podría ser relajado en uno de alta intensidad, algo al alcance de muy pocos.






